Meteora, monasterios para la contemplación en Kalambaka

Meteora monasterio

El valle de Meteora ofrece una de las más sorprendentes vistas que pueda imaginarse humano alguno. Inhóspita pero al mismo tiempo, magnífica, Meteora es un lugar que invita a la contemplación, a cumplir con el verdadero sentido de su ser: el de aislarse de los mundanales ruidos, del estrés del día a día, de las riquezas del mundo moderno, para convivir con la naturaleza, para sintonizar en armonía con un duro paisaje de piedra que ha sido producto de siglos de erosión de ríos, vientos y lluvias en su transcurrir por la zona sur de la región de Tesalónica, al norte de la ciudad de Kalambaka.

Varios miles de años atrás esta zona del centro de la Grecia peninsular tenía una alta actividad geológica. La acción volcánica, unida al paso del agua por un terreno eminentemente calizo, esculpió un paisaje de altas masas rocosas de color rojizo, similares a columnas naturales. Sobre aquellos pináculos que el paso de los años formó se levantaron muchos siglos después una serie de monasterios que son hoy la admiración de cuántos visitan este valle de Meteora.

Fue en el siglo XI cuando muchos volvieron la vista hacia la naturaleza y se comenzaron a instalar ciertas ideas contemplativas que abogaban por la paz interior.Monjesm eremnitas y anacoretas se desplazaron hasta el valle de Meteora y comenzaron a formar completas comunidades religiosas.

Meteora era el lugar ideal para apartarse en silencio del resto del mundo.Allí, en lo más alto de aquellos pináculo naturales comenzaron a construir bellísimas iglesias donde recluirse unidos. Sin embargo, inicialmente, esas construcciones se hicieron al pie de aquellas columnas de piedra. las sucesivas invasiones y barbaries cometidos por los sarracenos y los eslavos los llevaron a desplazarse hacia lo más alto de las montañas, a lugares previsiblemente inaccesible para las hordas guerreras.

Hasta 13 monasterios y otras 20 comunidades más pequeñas anidaron entre aquellos cerros cuando por ejemplo, los otomanos invadieron el país varios siglos después.

El máximo alcanzado fue en el siglo XVI cuando hasta 24 monasterios se contabilizaron en el valle de Meteora, todos ellos ricamente adornados y de claro corte bizantino.

Desgraciadamente, el dominio otomano del siglo XVII, hizo que esta zona comenzara su declive y poco a poco algunos de aquellos mansterios fueron siendo abandonados e incluso algunos de ellos perdieron sus accesos de modo que su figura es aún si cabe más fantasmal e impresionante que antes. Aún así, hoy día aún se puede visitar algunos de ellos…

Meteora 2

El monasterio de Varlaam: fue fundado en el año 1517 por Nektarios y Teophranes donde antes había una capilla del siglo XIV. Casi un siglo después fue ampliada y restaurada.

El monasterio de Rousanou fue fundado en el año 1545 aunque más tarde quedó bajo la tutela del de Varlaam, y finalmente, fue abandonado. Hoy día, entre sus muros hay una comunidad de monjas.

El monasterio de la Santísima Trinidad es sencillamente impresionante. Se eleva sobre una columna de piedra, y se accede a él gracias a una escalera excavada en la roca con 130 peldaños. En su interior hay incluso un precioso jardín.

El monasterio de San Esteban es el más alejado y a la vez, uno de los más fotografiados. Se alza solitario sobre uno de los pináculos rocosos del valle, y hasta él se llega desde otro de los pináculos mediante un puente. Data del año 1400 aunque fue reconstruido en el 1798.

– La “Roca Ancha” es uno de los más grandes pináculos del valle. Allí se encuentran la capilla Doupiani, San Nicolás Anapafasas y el Monasterio de la Transfiguración que fue fundado por San Atanasio y que se construyó a 534 metros de altitud.

METEORA

  • Año de su inclusión en la lista de Patrimonios: 1988
  • Localización: al norte de Kalambaka, en la región de Tesalónica
  • País: Grecia

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Category: Patrimonios de Europa

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Comentarios (1)

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  1. Roberto Diaz dice:

    es un lugar òptimo, el mejor lugar para tener una comunion y relacion con Dios.

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